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Manual de Inducción al Desarrollo Profesional para los egresados de la FES Acatlán - UNAM

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Por: José Arturo Salcedo Mena / enero 2009

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8. Entrevista de trabajo

El empleo no siempre se lo dan al mejor candidato, sino al que mejor se vende en la entrevista.

Jorge Muniain

La entrevista de trabajo es un tipo de comunicación en el que interactúan dos personas – un entrevistador y un entrevistado – cuya finalidad es intercambiar información valiosa. Tú, el entrevistado, te darás a conocer de la mejor manera para ocupar un puesto en la empresa; el entrevistador te expondrá aspectos sobre la empresa (si no lo hace, pregunta). Este intercambio no se realiza exclusivamente por palabras, tu imagen física y tu imagen no verbal –gestos y ademanes también se toman en cuenta– (para conocer más sobre el tema consulta el apartado de imagen profesional en este manual). Lo ideal es que la entrevista se transforme en diálogo, en un descubrimiento mutuo.

Quizá tengas la idea equivocada de que tu entrevistador tiene la tarea exclusiva de preguntar. Te informo que como entrevistado también tienes la tarea de hacerlo. Además de mostrar interés y conocimiento en torno a la empresa, es una oportunidad para saber si la empresa y el puesto cumplen con tus expectativas. Antes de presentarte a la entrevista, habrás investigado (como te lo sugerí en el apartado de Empresa prospecto), por lo que con seguridad tendrás muchas dudas; esta es la oportunidad para resolverlas.

Aspectos sobre los cuáles deberías indagar son los siguientes: características del puesto de trabajo, antecedentes de la vacante (por qué ya no está el titular de la vacante) sistema de supervisión y evaluación de los empleados, integración y capacitación, posibilidades de ascenso, ambiente de trabajo, prestaciones, bonificaciones e incentivos.

La entrevista de trabajo no es solamente un medio para que la empresa conozca tu perfil, es también una oportunidad para que tú conozcas a la empresa. Observa el ambiente y la gente con la que estarías trabajando: ¿te visualizas trabajando en esa empresa? Evalúa a tus entrevistadores: cómo te recibieron, su atención hacia ti, su responsabilidad (reflejada en su puntualidad), su organización (reflejada en el orden de su oficina).

Llega a la empresa siete minutos antes de tu entrevista, ni antes, ni después (¿sobra decirte que no llegues acompañado?). La puntualidad es… educación, respeto a uno mismo y sobre todo exactitud, rigor y eficacia (del Castillo, 2006-2007); si vas a llegar tarde, avisa (debes de tener a la mano el teléfono de la persona que te entrevistará), discúlpate y plantéale la posibilidad de que te veas más tarde, o bien otro día.

Al llegar a la empresa, apaga tu teléfono celular (a partir de este momento no podrás hacer ni recibir llamadas telefónicas). Pídele a la secretaria o recepcionista que le notifique al entrevistador que has llegado (di tu nombre con tu grado académico) para la entrevista. Mientras esperas, cuida tu conducta, recuerda que eres observado.

¿Nervioso? La mejor forma para controlar los nervios es la respiración profunda y la sonrisa. Ambas disminuyen el efecto de la adrenalina.

No tutees al entrevistador. Tutear es un vínculo de conocimiento mutuo, de trato y amistad (del Castillo, 2006); sobra decirte, que no tienes este tipo de relación con quien te entrevista.

8.1 Tipos de entrevista

Hay dos tipos de entrevista:

Entrevista de Filtro

Es aquella que te hace el responsable del área de recursos humanos de la empresa. Tiene la finalidad de corroborar los datos de tu currículum, tener contacto visual con el candidato y hacer un registro observacional de su conducta (consulta el apartado de imagen profesional). Durante estas entrevistas es fundamental que exista buena química entre el entrevistador y el entrevistado, por lo que debes mostrarte amable y sonreír.

Quienes entrevistan esperan respuestas concretas y no requieren que abundes en detalles. El entrevistador no tomará la decisión de darte o no el puesto, únicamente decidirá si pasa a la siguiente etapa de selección (que puede ser la entrevista con el dueño de la vacante).

Entrevista de Decisión

El entrevistador tiene un nivel académico y jerárquico alto, es quien tiene la decisión final sobre si te quedas en la empresa o no. En ocasiones es un grupo (el futuro grupo de trabajo) quien la realiza.

Quienes hacen la entrevista de decisión no son entrevistadores profesionales, por lo que sus entrevistas podrán parecerte poco estructuradas o planeadas. Te preguntarán sobre tus conocimientos, tu formación académica y tu experiencia profesional; nada ajeno a ti. No des información que no se te pide, recuerda que el pez por su boca muere.

Pueden preguntarte, incluso, aspectos que para ti parecieran no tener relación con la vacante, pero para ellos es “un método infalible” para evaluar ciertas características del candidato; como por ejemplo: qué desayunaste por la mañana (quienes hacen esta pregunta evalúan la memoria a corto plazo, la organización de la persona y el nivel de ansiedad), cuántos focos crees que tenga la Ciudad de México (para conocer tu capacidad analítica), cuál es el último libro que has leído (les interesa conocer el género de tus lecturas, lo mejor es mencionar un libro especializado en el sector en el cual buscas trabajo – que hayas leído y que conozcas bien -).

8.2 Preguntas básicas

Los manuales de reclutamiento y selección del personal dirigidos a aquellos que tienen bajo su responsabilidad el manejo de los recursos humanos en las empresas, presentan cuestionamientos básicos en la entrevista (cfr. Grados, 2003, p. 229). Ten la seguridad que varias de éstas te harán; por tanto, prepara tus respuestas.

Háblame de ti

El entrevistador no desea conocer aspectos de tu vida sentimental o tus problemas existenciales. Habla brevemente sobre tu historial personal, tu educación, tu experiencia laboral y tu situación actual. Evita dar detalles, sé concreto.

¿Gustas algo de beber?, ¿gustas un cigarro?

Puedes aceptar agua simple o café para beber. En lo que el entrevistador solicita o va por tu vaso o taza, puedes aprovechar este momento para observar – discretamente – su oficina; busca indicios que te revelen las personalidades del entrevistador y de la empresa.

Con el cigarro es diferente, no caigas en la trampa de aceptarlo.

¿Cuáles son tus habilidades?

Son tus fortalezas (las que definiste en la etapa de autoconocimiento). Di en primer lugar aquella que te diferencia de los demás. Es necesario que empates tus habilidades con las de la empresa. Es probable que te pidan hasta cinco.

¿Cuáles son tus debilidades?

Con el objetivo de que te conocieras, en un apartado de este manual te pedí que identificaras tus debilidades. Cuando en una entrevista te pregunten tus debilidades no las digas; el objetivo de la entrevista es venderte. No te pido que mientas, te sugiero que en lugar de decir que eres flojo, desorganizado, pesimista o poco creativo, digas tus habilidades exageradas, las cuales pueden considerarse un defecto. E.g. “Soy buen líder, pero bajo presión mi liderazgo se agudiza“; “Soy tenaz, busco a toda costa ganar“; “Si no veo un asunto terminado y con la calidad que requiere, no estoy a gusto“.

¿Cuáles son tus metas?

Comenta qué es lo que te atrae, te interesa y te motiva hoy. Menciona que el puesto que te ofrecen constituirá una etapa importante. Pregunta al entrevistador cómo prevé el futuro de la empresa.

No se te ocurra decirle a la persona que te entrevista que te ves en un futuro en su puesto. Es más, no hagas ni digas nada que le haga pensar que su trabajo correría peligro al contratarte.

Háblame de tu experiencia laboral

Un principio de la selección de personal es “identificar el comportamiento del candidato para predecir su conducta futura“. Es necesario que puntualices exactamente lo que has hecho y no lo que puedes hacer. Habla de tus principales logros en tus empleos anteriores. Describe cada experiencia o logro en el siguiente orden:

  1. situación o tarea,
  2. acciones,
  3. resultados.

Menciona solamente los empleos principales; el empleador toma en cuenta el grado de “rotación” en los trabajos. No digas que quieres ese trabajo para adquirir experiencia. Se trata de demostrar que estás preparado para el trabajo y que eres estable en los empleos.

¿Qué opinas de tu jefe anterior?

Nunca hables mal de tus jefes anteriores (o actuales). La intención de esta pregunta es buscar indicios de cómo serán tus relaciones laborales en el futuro (esto, en psicología, se conoce como extrapolación). Si hablas mal de tu jefe o tu trabajo anterior, el entrevistador puede pensar que eres conflictivo. Habla de lo que aprendiste de tu jefe anterior, pero sin idealizarlo.

¿Por qué te saliste de tu trabajo anterior?

Es necesario que prepares una versión simple, concisa, verdadera (al menos en los aspectos que menciones) y positiva tanto para ti como para la empresa anterior.

Puedes hablar de tus deseos de ampliar tus responsabilidades.

Te pueden preguntar también la razón por la cuál estás desempleado. En este caso, expón motivos que puedan tener interés para empleador; por ejemplo: “encontrar un buen trabajo, requiere tiempo“.

¿Qué sabes de esta empresa?

Es muy probable que te pregunten qué conoces de la empresa y del sector. Tómate el tiempo de estudiarlos antes de la entrevista. Demuestra que tienes conocimiento de la empresa y del sector, expresa motivación y el deseo de entrar en la empresa.

En el caso de que hubieras detectado un problema en la empresa o errores en la gestión de la misma, no es un buen momento para exponer tus conocimientos y hacer una crítica severa.

¿Crees que eres la persona adecuada para ocupar el puesto?

Para responder esta pregunta debiste de haber investigado y memorizado las calificaciones que pide el empleador para el puesto (recuerda que te lo mencioné en el apartado de empresa prospecto). Díselas y manifiesta que estás en la mejor disposición de trabajar en ella.

¿Cuáles son tus pasatiempos?

Esta pregunta te la harán para saber si estás o no motivado. Sé breve (si te extiendes demasiado el entrevistador creerá que tus pasatiempos tienen prioridad sobre tu vida profesional) y trata de empatar tus pasatiempos con el perfil de la vacante. Por ejemplo, si el trabajo requiere trabajar en equipo, puedes decir que practicas el fútbol.

¿Tienes cargas familiares que te limiten?

Si tu situación supone un impedimento, es mejor que lo digas. Si has resuelto ya estas limitantes, contesta que has encontrado una manera que te permita trabajar y atender tus contratiempos sin descuidar de ningún modo tus obligaciones.

¿Cuánto quieres ganar?

Generalmente en el lugar donde se publica la vacante viene el sueldo o una aproximación. Cuando te pregunten sobre el sueldo deseado, no te salgas del rango que ofrecen.

En caso de que no se den indicios del sueldo en la publicación de la vacante, investiga cuánto ganan las personas que tienen puestos similares al ofertado, consulta revistas especializadas para trabajadores del sector. Refiérete a estas cifras.

Puedes comentar que, más que el sueldo, lo que te motiva es el interés por el puesto de trabajo.

Cuando te indiquen cuál es la cantidad de salario:

  • Si es más de la que esperabas, no saltes de alegría; es lo que vales para la empresa.
  • Si te ofrecen menos de lo que esperabas, no reacciones negativamente; quizás haya posibilidades de negociar o a lo mejor están midiendo tu manera de reaccionar.
¿Tienes alguna pregunta?

Prepara con anterioridad las preguntas que tengas sobre la empresa y sobre el puesto. Estas deberán ser preguntas inteligentes; no preguntes aspectos de la empresa que se pueden obtener por Internet. Nunca te quedes callado cuando te pregunten si tienes alguna duda.

8.3 Después de la entrevista

No salgas de la oficina de quien te entrevistó sin pedirle su tarjeta de presentación. Te servirá para enviarle una nota de agradecimiento y para solicitar información sobre el resultado de la entrevista.

Si estás asistiendo a muchas entrevistas, puedes confundir vacantes y empresas. Así como registraste los lugares a los que enviaste tu currículum, es necesario que registres todas tus entrevistas y que tengas este registro a la mano en todo momento. Imagina la impresión positiva que causarás cuando te llamen y te refieras al interlocutor por su nombre, cites el nombre de la vacante y la fecha en que se hizo la entrevista. Haz un cuadro que tenga la siguiente información:

  • Fecha de la entrevista
  • Datos de la empresa (nombre, dirección, teléfono, página electrónica)
  • Nombre de la vacante
  • Entrevistador (nombre y cargo)
  • Mis impresiones

Envía por correo electrónico una breve nota de agradecimiento el mismo día o al día siguiente de la entrevista (cuida tu ortografía). Esta cortesía dará una muy buena impresión y hará que te tengan presente. Agradece la oportunidad de entrevistarte con quien lo hizo; menciona que tienes presente la importancia de la empresa y la responsabilidad que requiere el puesto que solicitas; despídete diciendo que esperas tener noticias a la brevedad.

Los reclutadores te dijeron que ellos se comunicarían contigo. Si en dos días la empresa no se ha comunicado, hazlo tú. Llama y di tu nombre, di que estás dándole seguimiento a la entrevista del día “tal” que te hizo el reclutador “x” (di su nombre y su cargo) para la vacante “x”. Quizá te comuniquen que continúas en el proceso de selección y te dirán qué deberás hacer a continuación (puede ser que te pidan que te presentes a hacer unos tests o te pidan referencias – consulta los apartados correspondientes en este manual). En el caso de que notifiquen que fuiste rechazado, no te desanimes. Se te presenta una oportunidad para pedirle a la persona que te da esta noticia retroalimentación y consejos sobre lo que debes hacer mejor en el futuro, aunque no sea en esa empresa.

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